8.7.08

Gate




He recorrido cientos de kilómetros para sentarme bajo la sierra, bajo esta ilusión de cielo neoclásico, bajo golondrinas de aleteo nocturno, sobre miles de toneladas de piedra granítica, sobre el agua de este deshielo que ahora no sé cómo transportar.

He recorrido media península del miedo en dirección al punto de salida, en busca de una sombra de baibén que cobije mi llanto. Miles de kilómetros en dirección al tránsito aéreo, hacia esa puerta que me permite reinventarme en otro idioma y callar versos.

¿Qué hago ahora con el agua destilada? ¿Dónde quedan los residuos de la sublimación? ¿Qué oculto entre los muros-carga que me impiden deshacer el nudo de mi lagrimal? ¿Hacia dónde el agua?

Si cierro los ojos y me inundo en nuevos sinónimos con acento extranjero ¿callará el miedo? ¿dónde irán los retales? ¿las agujas de lana? ¿los dedales?¿las ilusiones de panes que fermentan demasiadas horas entre la humedad? ¿ los sujetadores que amarillean en el olvido? ¿los dientes que caen?

Queda un ocho por ciento de batería para llegar a la puerta de salida. Atravesar de nuevo el no lugar, desprender las raíces del suelo para volver, quizás, cuando el edificio haya caído, cuando mis raíces sean copa y miren al cielo. No encuentro la risa. Quizás las campanas contra las nubes rizadas embriagadas de viento consigan silenciar el llanto.

Cuando mis pies vuelvan a pisar la tierra, lloraré. Pero lo haré junto a ti y el cielo será un poquito más plano.

1 comentario:

u minúscula dijo...

maria, que he cumplido treinta, troncaaa